sábado, 29 de diciembre de 2007

Con la gramática hemos topado



Dice Luis González Nieto en su Teoría Lingüística y Enseñanza de la Lengua publicado en Cátedra, y que considero un excelente manua de preparación de profesores de lengua, que la gramática sólo debe enseñarse en relación al aprendizaje de las destrezas comunicativas. Lo importante, viene a decir, es que los alumnos desarrollen las competencias comunicativas y no que acumulen conocimientos abstractos y en absoluto funcionales.
Me enfrento en este segundo trimestre que va a empezar con los temas de gramática de mi curso de primero de bachillerto. Y la duda es la de todos los años , ¿Cómo cumlir con el temario sin que la gramática se convierta en otro de esos conocimientos inútiles de los que habla González Nieto y tantos otros, que el alumno sólo domina para aprobar el examen?
Estoy cnvencido de que el problema de la grmática en la Secundaria es común a todos los profesores que año a año intentamos sacarla adelante. Voy a dar aquí simplemente mi opinión acerca de lo uqe falla o falta en ella.
Tanto en la ESO cmo en el bachillerato los temarios de Lengua y Literatura pretenden abarcar tantos conocimientos que su tratamienot sólo puede ser superficial. En la ESO los apartados de Comunicación y Tipos de Textos deben compartir espacio con la ortografía, la lectura, el vocabulario, la literatura y la gramática propiamente dicha. No sólo se trata de que son muchos conocimientos diferentes, sino de que es casi imposible relacionarlos en un todo homogéneo. En un solo tema se mezclan conocimientos propios de la gramática más tradicional, clases de palabras, sintaxis, etc. con otros procedentes de la gramática funcional o pragmática, tipos de texto, oralidad verus escritura, por ejemplo. Es como si se pretendiera que no faltara nada, como si se tuviera que enseñar de todo a costa de no profundizar en nada.
El problema en primero de bachillerato no es tanto si dar o no gramática, es evidente que sí, si no el de cambiar, en mi opinión, las rutinas de muchos años. Este año me he negado a expicar las dicotomías de Saussure, en la convicció de que no añaden nada y están en la práctica más que superadas. He preferido introducir a mis alumnos en los principios, más básicos de la gramática generativa a través del libro de los profesores Hernanz y Brucart, La sintaxis. Creo que ha llamado más su atención comprobar que todas las gramáticas tienen una base común, y que todos al nacer debían poseer parte de esa gramática. El relato de cómo un niño aprende su lengua materna en poco meses también ha llamado su atención y les ha llevado a preguntar por qué tardan tanto en aprender segundas lenguas. La oposición entre competencia y actuación es más intuitiva que la de legua y habla. La parte psicológica de la gramática de Chomsky siempre me ha parecido tremendametne atractiva. Por lo demás, a este nivel no esnecesario introducir a los alumnos en el sistema de reglas o principios. Una somera definición de lo que es la gramática sobra.
Por otra parte, del estudio de la morofología como de la sintaxis se pueden encontrar no pocas relaciones con la gramática de sus segundas lenguas, sea el inglés o el francés y en las interferencias de unas sobre otras. Un aspecto que los libros de texto ignoran hasta lo que yo conozco, pero que enriquece no poco la gramática.
Ademá, pretendo incluir en el estudio de las funciones sintáctica la idea de función semántica o papel temático, fundamental para conocer la idea de pasiva, o la de transitvidad. Ya veremos qué resulta de todo esto.
La Gramática, así con mayúsculas, tiene una mala fama que no es justa. Parece una materia innecesaria en estos momentos de crisis del sistema educativo, donde los alumnos no alcanzan unos mínimos de comprensón escrita. y ha sido refugio, por qué no reconocerlo, de una práctica docente muy cómoda en la que el aprendizaje se formula mecánico y altamente programado, y el alumno no podía, ni debía, aportar cosa alguna. Al menos en bachillerato se puede profundizar en un conocimiento que da conciencia de la propia lengua, de las similitudes con otras, así como de la naturaleza universal y genética del lenguaje que tenemos en común los seres humanos. Que no es poco.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Presentación de intenciones







El primer artículo que publico en este blog educativo debe ser una presentación de objetivos e intenciones. Soy profesor de Lengua y Literatura de Secundaria y pretendo exponer mis reflexiones personales acerca de todo lo que tenga que ver la práctica docente, el sistema educativo o la sociedad que los rodea y determina. Mis motivos, si es que son necesarios para abrir un blog, son estos.
Creo que es necesario divulgar el papel del profesor en la sociedad, y los blogs pueden ser una buena herramienta para ello, pero sobre todo considero que este tipo de blogs, y ya hay muchos y muy buenos, son útiles para otros docentes o futuros profesores que pueden aprovechar así las experiencias y conocimientos de otros compañeros. Yo mismo me he animado a escribir desde la convicción de poder colaborar en una comunidad virtual de docentes cada vez más amplia y participativa.

Nadie te enseña a ser profesor. Pese a muchos conocimientos teóricos que acumules a lo largo de la carrera y después del CAP, nadie te explica cómo llevar una clase adelante. El propio sistema de organización de los centros tampoco favorece el intercambio de conocimientos entre profesores, el aprovechamiento de la experiencia de los mejores, ni la creación de grupos de trabajo. Esta es una situación evidente, que quizá cambie en el futuro, pero que aún no tiene visos de hacerlo. Aún recuerdo mi primer día de clases, no hace demasiado. Casi todas mis ideas acerca de la educación me parecieron inútiles ante la duda sobre si leer en alto una lectura, o si debía mandar ejercicios en clase o pedirlos para casa. Este blog pretende devolver en la medida de mis posibilidades toda aquella experiencia que he ido acumulando a lo largo de mis pocos años de profesor. Probablemente no sea mucha, pero ahí va para quien la pueda aprovechar.

No niego que en este blog habrá además alguna dosis de desahogo. No creo que haya que avergonzarse de ello. La enseñanza implica un alto grado de tensión personal y social que no poseen otras profesiones. Tensión que es necesario gestionar desde la racionalidad. Y qué mejor que un blog para ello.

Por último, me gustaría que hubiera - en este blog que ya queda inaugurado - su algo de relato de experiencias, de peripecia, de narrativa. Procuraré tocar todos los estilos y contenidos que se me presenten, sin más límite que el hecho de que esté relacionado con la enseñanza. Todo esto se verá con el tiempo. Ahora es momento de echar a andar.